Capítulo 8. El Arte de Proyectar: Kotegaeshi

¿Qué haces una vez que has logrado entrar en el conflicto y pivotar para no chocar? En este octavo capítulo de El Arte de Caer y Levantarse, damos un paso más en las "Técnicas de la Mente" explorando la geometría del Kotegaeshi o el "giro de muñeca". Pero no te dejes engañar por el nombre: no hablamos de fuerza física, sino de cómo proyectar la energía del problema hacia fuera de nuestro sistema.

Apoyándonos en la Psicología, hablamos sobre la gestión de la carga emocional. A menudo, cuando alguien nos lanza un ataque, nos quedamos "pegados" a esa negatividad. El Kotegaeshi nos enseña la importancia de la torsión y la proyección: cómo tomar esa fuerza, acompañarla y, finalmente, soltarla. Como actor, sé que proyectar no es gritar; es dirigir la intención hacia un punto concreto. En la vida, proyectar es la capacidad de resolver el conflicto sin que la energía se quede estancada en nosotros.

Curiosidad Histórica: El origen de Kotegaeshi

El Kotegaeshi es una de las técnicas más universales de las artes marciales japonesas. Sus raíces se hunden en el Daito-ryu Aiki-jujutsu, el sistema de combate de los antiguos samuráis. Antiguamente, no se diseñó solo para controlar al oponente, sino para desarmarlo rápidamente en el campo de batalla. Es una técnica de "economía de movimiento": con un giro mínimo en el punto de presión exacto (la muñeca), se logra un efecto devastador en todo el cuerpo del adversario. Es el ejemplo perfecto de cómo un pequeño cambio de perspectiva puede cambiar el resultado de una gran batalla.

Demostración Práctica

Aquí puedes ver una pequeña demostración de la técnica aplicada:

(Tori: Miguel Ramiro. Uke: Markel)

Kotegaeshi: Demostración aplicada de Miguel Ramiro

Bibliografía y Referencias del Capítulo

Para este episodio, me he apoyado en fuentes que unen la tradición espiritual con la ciencia del movimiento y la mente:

  1. Tanahashi, K. (1994). El mundo del Zen. Un texto esencial para entender la vacuidad y el flujo de energía que aplicamos al proyectar.

  2. Csikszentmihalyi, M. (1990). Flow: The Psychology of Optimal Experience. Referencia clave para entender el estado de "fluidez" necesario para realizar un Kotegaeshi mental.

  3. Ueshiba, M. (2007). El Arte de la Paz. Las enseñanzas originales del fundador sobre cómo la proyección debe buscar la armonía, no la destrucción.

  4. Sapolsy, R. M. (2004). ¿Por qué las cebras no tienen úlcera?. Estudio científico sobre el estrés y cómo la gestión física de la respuesta "lucha-huida" afecta a nuestra salud.

  5. Payne, P., & Crane-Godreau, Mardy. A. (2015). Somatic experiencing: using interoception and proprioception as core elements of trauma therapy. Artículo científico sobre cómo el movimiento corporal y las artes marciales procesan el trauma y la tensión psicológica.

  6. UNED. Bibliografía básica del Grado en Psicología. Apuntes sobre el sistema nervioso y Psicobiología.

5 Aprendizajes Clave del Episodio

  • La Geometría de la Proyección: No se trata de empujar, sino de invitar al conflicto a seguir su propio camino fuera de tu centro.

  • Soltar el Agarre: La Psicología de la liberación; aprender que resolver un problema implica, necesariamente, dejarlo ir.

  • El Punto de Presión: Identificar en nuestra vida diaria ese "pequeño giro" de actitud que puede desactivar una gran discusión.

  • Economía de Energía: Cómo aplicar la mínima fuerza necesaria para obtener el máximo resultado en la gestión del estrés.

  • Proyección Asertiva: La diferencia entre lanzar un ataque y proyectar una solución desde nuestra autoridad serena.

Y como anuncio en este episodio, ya tenemos habilitada la sección de comentarios en la web. Me hace mucha ilusión que este dojo digital sea un lugar de encuentro.

¿Cómo has "proyectado" tus problemas esta semana? ¿Has conseguido soltar esa carga que te pesaba? Te leo abajo en los comentarios. Hagamos Kimusubi también en la red.

Miguel Ramiro

Actor, 4º Dan de Aikido y comunicador. Creador del Podcast El Arte de Caer y Levantarse.

https://www.miguelramiro.com
Siguiente
Siguiente

Episodio 7. La Valentía de Entrar: Irimi